domingo, 8 de enero de 2017

Glaucus Atlanticus "Dragon azul" (Blue sea slug)

    El mundo es una vasta región llena de seres y objetos tan interesantes y peculiares que pareciera obra de ficción, muchas veces nosotros mismos vemos películas y admiramos los seres fantásticos que inventa el creador ya sea del libro, o de alguna historia, y eso nos pone a pensar a algunos lo increíble que seria que ciertas criaturas fueran reales, ya sea por su  ternura o interesante diseño; también en ciertas ocasiones por sus habilidades corresponderían a un peligro inminente a nosotros por lo que la inexistencia de aquellos vuelve posible el estilo de vida que adoptamos con las comodidades que amamos. 



       A pesar de las posibles complicaciones, y lo asombroso que seria la existencia de seres imaginarios, la verdad es que muchas veces hablamos sin conocer, pues no es necesario realmente irse a mundos ficticios para observar alucinantes criaturas. El mundo posee inmensidad de especies distintas y el hombre promedio actual no conoce mas que una pequeña parte, por lo que si se diera el tiempo de investigar encontraría seres impresionantes que co habitan con el, en este mismo planeta y no tenia idea.

       Hay animales que por su apariencia son subestimados en peligro, y que con su enorme atractivo visual han conmovido e intentado viralizar su existencia, tal es el caso del “Glaucus atlanticus” o dragón azul (“sea swallow”, “blue dragon”, “blue ocean slug”) es una babosa marina, nudibranquio (es decir con las branquias al desnudo)  pelágico (del piélago, vive en mar abierto) y molusco gastrópodo de la clase “Gastropoda”, familia “Glaucidae” y la única especie del género “Glaucus”. Está emparentado de forma estrecha con la “Glaucilia marginata”, otro miembro de la misma familia, de idéntico comportamiento.       
       Descubierto por los hermanos Foster en 1777 le dieron su nombre científico que viene de Glauco, un personaje en la mitología griega. Hijo de Poseidón y la náyade Nais, o quizá de Nereo y Doris, Glauco era ciertamente divino; sin embargo, el mito lo muestra como un humilde pescador. Un día, después de mascar unas plantas mágicas, Glauco se metamorfoseó en un hombre sirena, con melena y barbas color verde alga y una cola enroscada como la de un pez.

        Se sabe que vive en la superficie del agua, boca abajo, ofreciendo su vientre al sol. De igual forma que los demás organismos de su ecosistema, en su mayoría sinóforos, es de color azul. Una de las mejores adaptaciones del Glaucus para sobrevivir en su medio es el formidable camuflaje. En la parte vista desde el cielo es casi invisible, pues su azul brillante lo camufla con el mar siendo exactamente del mismo color que éste y así evita ser visto por las aves. En su parte inferior, de cara al espacio submarino, es plateado, logrando el mismo efecto de mimetización para que los peces no lo vean. En el lomo tiene dos líneas de un azul más profundo que van a lo largo de su cuerpo hasta la punta de su cola. Entre estas dos líneas hay una mucho más gruesa que es de un color azul más claro; en algunos especímenes es del mismo color que el resto de su cuerpo pero es más claro que las dos líneas anteriormente mencionadas.

       Su alimentación es a base de medusas e hidrozoos, con especial predilección por la “Physalia” (carabela portuguesa), “Velella” (vela de mar) y “Porpota”. Es mucho más peligroso que éstas y, como sucede en la mayoría de los nudibranquios aeólicos, aprovecha de ellas sus células urticantes (nematocistos) para su propia utilidad y las acumula en su cuerpo hasta convertirse en un animal muy peligroso. El veneno pasa a concentrarse en sus falsos dedos o apéndices al final de sus extremidades, que se conocen con el nombre de ceratas. La “Velella” es uno de sus manjares preferidos. Solo se acerca a la presa cuando realmente está hambriento y prefiere mantenerse libre en la superficie del agua. La armadura bucal del Glaucus se basa en unas mandíbulas bastante bien desarrolladas en forma de sierra. Se pueden contar 45 dentículos en el aparato de masticación. Cuando cierra la boca queda herméticamente cerrada como una cremallera.




                Posee lo que se denomina un hidroesqueleto, es decir, un líquido que soporta su cavidad corporal. Además, para mantenerse siempre a flote, acumula una burbuja de gas en su estómago; dada a la ubicación de la misma, siempre flota al revés. Posee un pequeño tamaño de aproximadamente 3 ó 4 cm. Y se caracteriza por poseer seis extremidades que se ramifican en forma de rayos (que son las ceratas) y de las que las delanteras son las más grandes y gruesas.

         Pero no deben temer, pueden seguir sumergiendose en las playas como lo hacen normalmente en vacaciones pues sufrir la picadura de un Glaucus es demasiado improbable ya que vive en aguas oceánicas y es muy poco habitual que se encuentre en la costa a no ser que haya sido arrastrado por fuertes corrientes, vientos o tormentas.

       Su instinto depredador los hace territoriales y se han visto numerosos casos de canibalismo cuando están reunidos varios ejemplares y cuando hay escasez de alimentos.  Como todos los nudibranquios, el Glaucus es hermafrodita, alternando el sistema reproductor masculino y femenino. El Glaucus presenta en su lateral izquierdo un orificio por el que sale una protuberancia, el pene, de forma curva y color blanco. Puede extenderse más de 60 mm., es decir, una mayor longitud que sus brazos que complican el acercamiento con su pareja para el apareamiento lateral. Como nido utilizan alguna madera a la deriva o el esqueleto de un animal muerto. Producen cadenas cortas de 10-20 huevos que flotan en la superficie hasta que las larvas eclosionan.

        Se suele encontrar en mar abierto en las aguas cálidas de las costas australianas, sudafricanas y europeas. Gracias a una bolsa de aire que tienen en sus estómagos consiguen flotar a merced de las corrientes marinas.

5 comentarios:

  1. Si lo pongo en una pecera con otros peces tipo nemo, no se los come ?

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  2. Es demasiado bonito, parece figura de decoración. Aun así no me gustaría encontrármelo nunca

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  3. Es demasiado bonito, parece figura de decoración. Aun así no me gustaría encontrármelo nunca

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  4. Impresionante ver la diversidad de especies en el planeta, lastima que estemos acabando con la mayoría de ellos, buen blog +10 y a favoritos salu2

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